ABRE LOS OJOS…

Abre los ojos
el día ya clarea
y luce el sol.

Sal de tu cama
y busca la ventana
para soñar.

Deja la noche
que siga con las sombras
sobre tu lecho.

Vienes de un sueño
en forma de descanso
bien merecido.

Ahora despierta,
levántate sin miedo,
la vida espera.

Y es esto cierto,
te espera el día a día
y cada instante.

Está el trabajo,
la casa y los deberes
y tus poemas.

Aunque matizo,
te espera el fiel poema
de tus vivencias.

Y también yo,
espero tus latidos
«mi mariposa»

Rafael Sánchez Ortega ©
07/08/22

PARTEN LAS AVES…

Parten las aves,
se van las golondrinas
y sus nidadas.

Marchan contentas,
volando con sus alas
hoy renovadas.

Llevan sus crías
a tierras muy lejanas
hasta otro estío.

«Y volverán»
entonces, nuevamente
a procrear.

Dejan su nido,
pequeño y delicado
en buen estado.

«Y volverán»,
así dijo el poeta
entre sus versos.

Aquí quedamos,
nosotros los lectores
y enamorados.

Con nuestros versos
que llegan con sus vuelos
formando sueños.

Y tú sonríes
y fuerzas mis latidos
aunque estés lejos.

Rafael Sánchez Ortega ©
06/08/22

A VECES QUIERO…

A veces quiero salir
y volar hacia la nada,
emprender un largo vuelo
sorteando telarañas…

A veces quiero gritar
y gemir sin decir nada,
restañando las heridas
que me queman la garganta…

A veces quiero callar
y dormirme con tu nana,
en el mundo de los sueños
que me lleva hasta la infancia…

A veces quiero besar
esa carita de plata
de la luna0, encantadora,
que en la noche me acompaña…

A veces quiero aspirar
a los pétalos del alba
y drogarme con su néctar
y sonrisa en la mañana…

A veces quiero domar
los demonios que me asaltan
y callar a los silencios
que pululan por mi alma…

A veces quiero dejar
esta vida que me engaña,
y confunde mis sentidos
con hogueras y sin llamas…

A veces quiero cerrar
estos ojos con legañas
y que vaguen en la noche
tras las tinieblas lejanas…

Rafael Sánchez Ortega ©
26/07/22

TRAS UNA TARDE…

Tras una tarde,
de juerga y veraneo,
llega la noche.

Se apaga el alma,
se encogen las sonrisas,
tiemblan los ojos.

Y nos quedamos
a solas con recuerdos
que son diversos.

Hay cosas bellas
que alegran a los labios
y al corazón.

Hay otras tibias
que son como agridulces
sabiendo a poco.

Otras, heladas,
congelan los sentidos
y las palabras.

Hay muchas tardes
y noches, que nos marcan,
y nos señalan.

Y allí quedamos
dudando de los sueños
y de nosotros.

Hasta que un día
tú llegas y rescatas
mi indiferencia.

Rafael Sánchez Ortega ©
05/08/22

TIEMBLA LA MANO…

Tiembla la mano,
con miedo y con recelo
por las esquinas.

Pide limosna,
un poco de las sobras
de los pudientes.

Los ojos, tristes,
contemplan al que pasa,
indiferentes.

Tiemblan los labios
que piden y suplican,
un simple beso.

Y es que el vacío
responde a tus llamadas
dejando un eco.

Nadie contesta
y nadie se conmueve,
por tus suspiros.

Tiemblan las almas
perdidas, de los hombres,
en su camino.

Sendas muy largas,
repletas de guijarros
y socavones.

Solo el silencio
responde a tu llamada
desde la nada.

Rafael Sánchez Ortega ©
04/08/22

CUÍDATE MUCHO…

Cuídate mucho
te dije «sin palabras»
y me entendiste.

Te vi tan dulce,
tan llena de ternura
que hasta lloré.

Si yo pudiera
tendrías la sonrisa
siempre contigo.

Y en esos ojos,
divinos y castaños,
me dormiría.

Luego, tu nombre,
sería la almohada
para mis sueños.

Y volaríamos
de noche por los cielos
a las estrellas.

¡Cuántos suspiros
a ellas robaríamos
con nuestros besos!

Pero no temas,
me quedo con tus sueños
y los vigilo.

Seré paciente.
Te cantaré una nana
mientras te duermes.

De esta manera
nos sentiremos cerca
en un abrazo.

Rafael Sánchez Ortega ©
03/08/22

TE VI BAILANDO…

Te vi bailando
encima de las olas
y las resacas.

Quizás buscabas
sirenas y delfines
entre las aguas.

Pero mis sueños
manaban con los tuyos
constantemente.

Precioso baile
con gracia, colorido
y mil piruetas.

Quedé extasiado
mirándote, un buen rato,
embelesado.

Luego, las olas,
trajeron un suspiro
a mis oídos.

Eran tus labios
pequeños e invisibles,
«mi mariposa»

Como un susurro
decía que tú amabas
tan bello sueño.

Precioso vuelo
y baile, encadenados,
para mis ojos.

Rafael Sánchez Ortega ©
02/08/22

TEMBLABA EL CIRIO…

Temblaba el cirio
que lleva, entre las manos,
el penitente.

Tú le mirabas,
atenta, en tu ventana,
y hasta nerviosa.

Le conocías
sabías quien se hallaba
tras ese embozo.

Pero callabas
el grito que asomaba
a tu garganta.

No puede ser,
decías, susurrando,
para ti misma.

Pero allí estaba,
su sombra, deslizándose
por la calzada.

Días de otoño,
de agrestes primaveras,
te rodearon.

Y te abrazaron
recuerdos imposibles
ya caducados.

Cierras los ojos
y el alma con candados.
¡Todo es un sueño!

Rafael Sánchez Ortega ©
01/08/22

EN LA VENTANA…

En la ventana
las sombras acechaban
profundamente.

Robles ancianos,
hayedos y encinares,
estaban cerca.

Y es que el gran bosque,
muy cerca vigilaba
con su penumbra.

Vieja casona
con muros y paredes
muy deslucidos.

Su chimenea
se alzaba hasta los cielos
algo humeante.

Tiempo de invierno,
castañas en el horno
de las cocinas.

Afuera el hombre,
tratando con la tierra
y sus ganados.

Dura tarea
trabajo con la gleba
bajo la lluvia.

Y así se logra
ganar unas migajas
al duro invierno.

Rafael Sánchez Ortega ©
31/07/22

PINTA UN POEMA…

Pinta un poema
y mándame sus versos
junto a tus besos.

Será bonito
tener esos colores
llenos de vida.

Porque en los mismos
vendrán tus sentimientos
y hasta tus sueños.

Yo te haré versos
con letras y con sueños
de mis latidos.

Y es que mi sangre
se altera y te precisa
cuando te nombro.

Es el otoño,
me digo en un susurro
que está llegando.

«…Hojas doradas
que anuncian el otoño,
ya muy cercano.

Quiero tu esencia
que venga hasta mis ojos
como un abrazo…»

Y en ese cuadro
que pintas con tus dedos
para los dos.

Rafael Sánchez Ortega ©
29/07/22